miércoles, 13 de febrero de 2013

Experiencia motivadora


Por Lucía Techeira

Hola a todos! Mi nombre es Lucia Techeira, tengo 17 años y vivo en la ciudad de Young, Rio Negro.
Desde que tengo 9 años he dedicado gran parte de mi tiempo al servicio comunitario, trabajando en diversas áreas como lo son los derechos de los niños, hambre, pobreza, salud, educación, entre otros. Esta labor que decidí llevar a cabo, ha construido la persona que soy hoy y le ha traído a mi vida las mejores experiencias que una adolescente como yo puede pedir.

Fui seleccionada como Joven Embajadora del Uruguay, título que me llevo a conocer los Estados Unidos, país en el cual estuve durante 3 semanas, aprendiendo sobre voluntariado, sobre cómo llevar adelante proyectos exitosos, conocí una nueva cultura, un nuevo idioma, un nuevo mundo; pero la vida al parecer, tiene mucho más para mí! Tanto así, que en agosto de este año, otra oportunidad llego mi vida bajo el nombre de GLOBAL CHANGEMAKERS YOUTH SUMMIT 2012, esta vez de la mano de una organización llamada British Council.
Cada año el British Council selecciona 60 Global Changemakers y los reúne en alguna ciudad del mundo durante una semana en el evento llamado “Cumbre mundial de la juventud” para así poder desarrollar y mejorar sus capacidades para con la búsqueda del cambio.

Global Changemakers es un selecto grupo de jóvenes de todo el mundo que demuestran una trayectoria importante en sus comunidades locales a través de emprendimientos sociales, activismo comunitario y trabajo de voluntariado. Una vez que forman parte de la red mundial, los Global Changemakers comparten  conocimiento, ideas y prácticas exitosas, a la vez que trabajan individual y colectivamente en proyectos que impactan directamente en la vida de las personas en sus comunidades locales. La iniciativa promueve además la comprensión cultural y el diálogo entre los jóvenes.

Este año, fui seleccionada de entre 3400 jóvenes de todo el mundo para asistir al evento el cual tuvo lugar en Londres. Durante una semana tuve el placer de compartir mis días con una gran diversidad de culturas, pero por sobre todo de personas increíbles. Jamás en mi vida me había sentido tan pequeña, como en el momento en que conocí que era lo que cada uno de ellos realizaban en sus comunidades, saber por ejemplo que una joven de 18 años tiene a su cargo un grupo de voluntarios que día a día tratan de educar a cientos de niños que no tienen acceso a asistir a una escuela porque su país está en guerra y quienes están al mando prefieren invertir su dinero en bombas en vez de libros; una joven que desarrolló una plataforma vía SMS para poder enseñarle a la gente de su país como obtener su propio alimento a través de plantaciones ya que de otra forma, mueren de hambre. Estos son solo dos proyectos de los cientos que escuche, porque la mayoría de nosotros participamos en más de un proyecto a la vez, es imposible explicar la admiración que siento por cada uno de ellos, y lo orgullosa que me sentí la primera vez que conté sobre mi país y la respuesta de uno de mis compañeros fue “que afortunada eres” y me pregunté a mi misma, ¿lo soy? Y encontré una respuesta, claro que lo soy!

Cada mañana me levantaba a las 7 de la mañana para ir a desayunar, mi mesa si que era variada, estábamos Bosnia, Nigeria, Canadá, Egipto, Sri Lanka, Azerbaijan, Kyrgyztan, Honk Kong y Uruguay, ¿se imaginan la cantidad de cosas que pude aprender? Que grande es el mundo y cuantas realidades hay en él, que distinta es la gente aunque todos somos humanos, cuanta variedad de idiomas y de etnias hay en el planeta, pero a pesar de todo, en la cumbre nos sentíamos todos iguales, todos tenemos el mismo propósito, lograr el cambio, tener un mundo mejor.

Diversos personajes pasaron por nuestra sala de reuniones algunos más conocidos que otros, pero todos y cada uno de ellos sumamente enriquecedores y motivadores. En lo personal, el encuentro que más me impacto fue el que tuvimos con Franchesca Martínez, una actriz cómica inglesa con una pequeña característica tiene capacidades diferentes; pero jamás dejó que ese problema le cortara sus sueños, al contrario, utiliza su vida como material para realizar sus comedias; fue inspirador para mi, tanto así que volví con ganas de crear un proyecto para trabajar con niños con capacidades diferentes involucrando el arte en todas sus formas.

No todo durante esta semana fue expresamente educativo, sino que tuvimos nuestro tiempo para pasear y conocer esa hermosa ciudad. Viajamos por el campo, donde pudimos apreciar esas hermosas construcciones que te hacen inmediatamente transportarte a otra época, anduvimos en barco por el rio que atraviesa Londres, donde pudimos observar enigmáticas edificaciones como lo es el Big Ben y el Tower Bridge, entre otras cosas.

Visitamos el Parlamento, donde tuvimos la oportunidad de asistir a un debate con 4 parlamentarios que respondieron todas y cada una de nuestras preguntas; así como también tuvimos la oportunidad de charlar con MTV y los embajadores de cada uno de nuestros países en una fiesta que se realizó en nuestro honor en las oficinas de British Council.

Para cerrar, me gustaría decirles que día a día me doy cuenta que por más difícil que parezca si trabajamos por ello, los sueños terminan convirtiéndose en realidad, no importa cuan locos nos crean, o cuan imposibles parezcan, con dedicación, perseverancia y esfuerzo nuestras metas se alcanzan.


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