miércoles, 25 de enero de 2012

Drácula, entre el mito y la realidad.

  Vlad Tepes
¿Quién fue Drácula?
   Vlad III de Valaquia, Príncipe de Valaquia (Rumania), nació en Transilvania en 1431 y murió en 1476 en las cercanías de Bucarest. También es conocido como Vlad Tepes o Vlad el Empalador.
Fue hijo de Vlad Dracul (del cual viene el término Drácula o Draculea: hijo de Dracul), quien fue incluido en la Orden del Dragón de manos de Segismundo de Luxemburgo, también rey de Alemania, Bohemia y Hungría en 1428. Como en la mitología rumana no existían los dragones, por analogía fonética de “Drac” (dragón en húngaro) pasó a ser conocido como “Dracul”, que en rumano significa diablo o demonio.+

¿Por qué se hizo famoso?
   Vlad se hizo famoso por tres cosas: su increíble arrojo y valentía (murió luchando con un ejército de tan solo 200 hombres contra un ejército de 120.000 turcos, algo que había hecho antes varias veces con éxito), su implacable sentido de la justicia y su extraordinaria crueldad, capaz de llamar la atención incluso en aquellos tiempos sangrientos.

¿Fue un héroe o un villano?
Justicia y sadismo, sangre y tortura, bosques de empalados y valentía sobre humana. Los historiadores que defienden a Vlad III el Empalador como un héroe nacional destacan que, en aquel tiempo y lugar, el ejército del terror total era la única manera de mantener a raya las fuerzas abrumadoramente superiores que, desde un lado y otro, se disputaban las puertas de Europa y de Asia.
Desde esta perspectiva, Vlad Tepes habría sido simplemente un hombre de su tiempo, con la moral de su tiempo e incluso dotado de un sentido de la justicia y el patriotismo poco usual para la época tan convulsa, quien hizo estrictamente lo necesario para acobardar a los masivos ejércitos extranjeros y a los desestabilizadores del interior.
En 1976 el gobierno rumano lo declaró Héroe de la nación, al cumplirse el V Centenario de su muerte.

¿Cómo era? 
   Un delegado papal en la corte húngara lo describió así “No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso. Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto. Tenía la nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado y unas pestañas muy  largas que daban sombra a unos grandes ojos grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban aspecto amenazador. Llevaba bigote, pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico. Una cerviz de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre unas anchas espaldas una ensortijada melena negra.” (Nikolaus Modrussa).

¿Dónde está su tumba?
Su tumba se encuentra en el convento del lago Snagov, cerca de Bucarest, en donde hay inscripciones y diferentes retratos sobre él.
(Tomado y adaptado de Wikipedia, la Enciclopedia Libre)

Drácula en la literatura y el cine

Aunque existen leyendas de vampiros desde las culturas asiria y babilónica, el vampiro orgánicamente establecido como criatura literaria, es un recién llegado a nuestra cultura. Sin embargo, con sus menos de 200 años de existencia ha alcanzado tal prestigio y tal grado de evolución, que ha obligado a escritores, artistas plásticos y cineastas a enriquecer y paralelamente, justificar las modificaciones de la criatura.

¿Cuándo se empieza a escribir sobre vampiros?
   En la literatura, el primer vampiro de cierta importancia surge con la novela de John Polidori, “El vampiro, un cuento” (1819). Se dice que Polidori gestó la historia en la misma reunión de Villa Diodati, en 1816, donde ; Mary Shelley formulara su inmortal Frankenstein. “El vampiro” es un relato cartonado, de escasos méritos literarios. Sin embargo, establece la imagen prototípica del noble vampiro. Su Lord Ruthven era altivo, brillante, estremecedor, fascinante para las mujeres y fríamente malvado.

¿Por qué es tan famoso el Drácula de Stoker?
En 1879, el irlandés Bram Stoker, publica la novela “Drácula”, que inmediatamente se convierte en un éxito de librerías y desde entonces nunca ha estado fuera de circulación.
Tres son los elementos que vuelven aterradora, inolvidable y emblemática la novela de Stoker: estar inspirada en un personaje histórico; que su hechos se desarrollen en fechas precisas y contemporáneas a los años de aparición de la novela;  y la presencia de aglomeraciones científicas a lo largo de la obra. Ubicar su acción en Transilvania, centro geográfico donde confluyen los mitos en torno a los vampiros y el retorno de los muertos, es un triunfo de verosimilitud narrativa. Y es precisamente de esta región de donde proviene el personaje histórico que inspiró la novela: Vlad Drácula. 
(Tomado y adaptado de "Vampiros" de Roberto Coria)

Extraído de: Folleto del Banco República, Exposición Drácula, entre el mito y la realidad.

   Exposición "Drácula, entre el mito y la realidad", presentada por la Embajada de Rumania fue expuesta en el día de ayer en el Centro Cultural de La Paloma. Ya se ha llevado a cabo en otros puntos del país.
   Valija Informativa estuvo presente y mediante el siguiente vídeo comparte parte de dicha exposición.


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